Viajar con mascotas


 Mi mascota es la relación mas estable y mas larga con un macho que he tenido en mi vida! ya llevamos tres años y otro poquito juntos... así que él siempre viaja conmigo. 


Para los viajes nacionales, era fácil, simplemente él tenía su guacal (en fibra de vidrio y en el cual pueda dar la vuelta de pie) y sus vacunas y ya!, en carro aún más fácil pues era tenerlo juicioso conmigo tooodo el viaje o mis papás lo amarran al platón de la camioneta junto con el perro de ellos y el gato encerrado en una jaula... (si somos una familia con muchos animales... incluidos nosotros ji ji).


Pero como hacer un viaje internacional? aaaahhh eso era otra historia y lo logré! lo logramos! sí mi peludo también puso de su lado.


A continuación coloco la historia de la aventura que también está en http://colombianosalcanada.lefora.com/ :


1. Las vacunas deben ser colocadas mínimo un mes antes del viaje, así que si no las tiene mejor ahora, el veterinario sabe que le coloca, siempre les colocan las mismas y ojo, debe ser colocada por un veterinario registrado... que no les pase lo que a mí, que las últimas se las colocaron en una veterinaria cerca a mi casa y cuando fuimos a ver, pues resulta que era un sitio como pirata y nos tocó salir corriendo a buscar un vete de verdad.

2. Para el viaje recomiendo que reserve el espacio del perro desde el momento que compres el pasaje, de nuevo que no te pase como a mí, que por no hacerlo en ese momento luego me tocó cambiar el viaje pues ya no había cupo en ese vuelo, sólo llevan dos animales por vuelo. Y me tocó cambiar, con la pagada de la multa por el cambio...
3. Lo del certificado debe ser mínimo  48 horas antes del viaje, Esta es la información que aparece en la página del ICA 

  • Certificado de salud del animal (original y copia):
     expedido como máximo durante las 48 horas anteriores al embarque, por un médico Veterinario en el que se debe incluir nombre del animal, raza, sexo, edad del animal y en el que conste que el animal no presento  ningún signo clínico de enfermedad infectocontagiosa.
  • Certificado de vacunación (original y copia): vigente, en el cual se haga referencia clara a las vacunas y fecha de administración, según la especie y la edad del animal.

 http://www.ica.gov.co/getdoc/67809a6d-d08e-4d91-bd0e-f17611927a7e/Requisitos-para-importar-mascotas.aspx


4. Mínimo 24 horas antes del viaje, debes llevarlo al aeropuerto... generalmente este trámite se hace antes del viaje, por ejemplo si viajas en la noche, llegar mas temprano para hacerlo, para que te den el certificado del ICA, está en el cubículo ... (ay lo siento se me olvidó el número) pero es dentro del aeropuerto.
El animal dentro del aeropuerto siempre debe estar en guacal. 
Allí lo miran, miran tus documentos y te expiden el certificado... ah! y antes debes pagar en Bancolombia de 36.500 pesos. Hay Bancolombia en el aeropuerto, pero por eso es bueno hacer esto, a una hora que el banco esté abierto (en horario de bancos normal).
5. Para el viaje, tienes que pagar 270 dólares en pesos, lo que te da unos 300.000 o algo más de pesos, dependiendo del cambio en ese momento. Miran las vacunas y el certificado del ICA. Pesan el perro... y listo! Para que estuviera tranquilito, bueno y yo también, días antes estuvimos tomando goticas de flores de bach ji ji  también sirve valeriana.
6. Como mi perro estaba en bodega, ahí me despedí de él, luego cuando ya estaba en el avión le pregunté por él a la azafata, quien me tranquilizó averiguando como iban las cosas y diciéndome que todo estaba bien. 
7. A la llegada al aeropuerto (llegué al de Toronto), luego de hacer todas las vueltas de migración sin maletas ni perro - afortunadamente), igual uno sigue la gente y va siguiendo el camino que debe recorrer... recogí mi perro en un lugar al lado de la banda que lleva las maletas, no sin antes pagar un carrito con un billete que llevaba para eso... pues yo sola no podía con todo!
8. Luego, antes de salir si uno va con un perro o no sé que más, porque había otra gente que no tenía perros también en ese lugar... bueno, uno va con el perro y las maletas a un lugar a la izquierda, allá muestra los documentos y luego lo mandan a una caja donde paga 30 dólares. Entonces es mejor llevarlos en la billetera.
9. Tuve la suerte que el agente que me atendió hablaba español y fue super amable, tanto que tal vez me vio tan encartada con todo el maleterío, que me acompañó hasta afuera donde mi esposo me esperaba!
Ahhh se me olvidaba... corrí y pagué un montonón haciendo las traducciones de las vacunas y del certificado médico, pero en ningún momento me las pidieron, ni siquiera aquí en Canadá.
No sé si lo piden en el último trámite en el aeropuerto, ya que como les conté el agente que me tocó hablaba español... pero él sólo mira el certificado de vacunas

Bueno fue la aventura, en este momento ya pedí la licencia para el perro, lo hice por internet  http://www.spca-outaouais.org/produits.aspx?id=265&lang=f ... aunque eso depende de la ciudad donde vivas, porque es un trámite por municipio...


La elección va por el doctorado


Hasta el momento tengo dos admisiones, una para hacer el LL.L en la U de Ottawa y otra para hacer el doctorado en derecho en la UQAM,  aunque podría ser más práctico hacer el LL.L, pensando en mi felicidad... prefiero hacer el doctorado.  Estuve preguntando por la posibilidad de una beca y aún no me han dicho nada, solo que estoy en concurso para una de ellas y que tengo posibilidades de financiamiento con otras, pero no ha sido nada claro y eso me preocupa un poco.

Cruzo los dedos para tener una beca!

Admission One



Finalmente apliqué al PhD de Derecho en Ottawa U y en la UQAM y para estudiar derecho civil en Ottawa y en la UQAM... tambíén apliqué para estudiar Common Law en Ottawa y el progama nacional en Ottawa... 


Quebec fué descartada, pues me pareció muy al norte y una ciudad con muy poco movimiento, además pensando en abrir la mayor gama de oportunidades, en la U de Laval en Quebec, sólo tendría luego oportunidades en Quebec, contrario a lo que creo que me ofrece Montreal y Ottawa.


Una mañana al abrir mi correo, veo uno que decía: "Félicitations!  L’Université d’Ottawa est heureuse de vous offrir l’admission au programme de Licence en droit (LL.L.)" y bueno no me lo podía creer... , por ahora estoy esperando a ver si me llegan más admisiones, pero ya tengo una segura y entonces comienzo a preguntarme... será lo mío? volverme abogada de Ottawa U? vale la pena el esfuerzo? en realidad lo necesito, cuando ya tengo una maestría y una experiencia profesional que me permitiría con un buen nivel de inglés trabajar en otras líneas aparte de ser la abogada-abogada...?

Marcela Natalia

El trasteo



Ya renuncié a mi trabajo y estoy finalizado todo, comienzo a pensar, que me llevo? de quien me despido? comienza la nostalgia mezclada con la ansiedad... así que para planificar un poco y no pensar tan solita he encontrado estos links que me permitirán ser un poco más organizada:


http://www.enfemenino.com/ficha/psico/f9136-sobrellevar-una-mudanza.html

http://www.enfemenino.com/mag/pareja/d3485/c88130.html

http://www.enfemenino.com/ficha/decoracion/f33082-yo-me-encargo-de-la-mudanza.html

http://www.aufeminin.com/job/changer-de-ville-d433.html

Por supuesto, como son páginas españolas y francesas hay cosas que cambian, pero para bien, al menos no tengo que avisarle al ayuntamiento que me voy! 

El que espera desespera


Finalmente, la decisión de estudiar la carrera fue tarde y me he dado cuenta que no alcanzo a aplicar, por ahora sólo  intentaré aplicar para Ottawa U,  para el PhD ya que esa aplicación la había hecho el año pasado y me llegó un correo diciéndome que me faltaban unos documentos hoy llamaré para saber cuales faltan.

Por ahora sigo esperando que me pidan mi pasaporte, que me llegue la visa...

Marcela Natalia

Gastronomía viajera



Buscando, buscando, encontré la página de infomigrante, allí pude leer historias de migrantes, pero la que más me dejó pensando fué la historia sobre la cocina, como una hondureña recién migrada a Ecuador, lo que más extrañaba era cocinar.

A mí me pasó algo parecido pero al contrario cuando fuí a estudiar a Europa. Antes de viajar al otro lado del charco, era una niña consentida de mi mamá, sabía hacer arroz, porque mi mamá me enseñó para que no muriera de hambre y pare de contar.

Al momento de llegar a mi lugar de estudios, estaba sola en mi habitación de la residencia universitaria, sin conocer a nadie, lo que más sufría era la hora del almuerzo. Ya que por un lado, me tocaba comer sola y por otro los alimentos a los que estaba acostumbrada no los encontraba, que la arepa al desayuno, que la aguadepanela, que el chocolate, que los jugos (aún me parece inconcebible tomar de sobremesa agua... mera agua!?).

Al ir al supermercado con mis recursos mínimos, no podía comprar verduras bio, ni nada de esas cosas, y concluí que si mordías un tomate y una zanahoria con los ojos cerrados, ambos te sabían igual: a nada!

Poco a poco, me dí cuenta que me estaba enflaqueciendo, de no comer y la depresión del invierno me estaba dando duro, por lo que me dí al ataque de aprender a cocinar cosas divertidas para no morir de hambre y depresión que para este caso eran lo mismo. Pues sí señores, esta niña consentida de mamá aprendió a cocinar! y google le enseñó! ji ji.  Ahora lo hago tan bien que hasta conquisté novio y suegra canadiense con una lasagna.

Pero... con este plan migratorio que tengo ahora, siempre me pregunto como será la comida? mi novio-marido, me insiste que en Canadá los tomates sí saben a tomates y que no es tan caro comer frutas de temporada, que la arepa se consigue fácil y en el supermercado a módico precio...

Eso espero, pues respecto a la comida se me sale lo más básico de mí misma y creo que la historia de "cocinando en movilidad" la tendré entre mis lecturas favoritas cuando extrañe los fríjoles con pezuña de marrano y los tamales con chocolate.

Marcela Natalia

¿Abogada o doctora?


Por más que el motivo de migración sea la pareja, no solo el amor de pareja alimenta el alma, o al menos para mujeres como yo, que estamos acostumbradas a trabajar, ganarnos la vida con el sudor de nuestra frente y desarrollar nuestra profesión. 

En mi país no soy la abogada más conocida, ni la mejor pagada, pero tampoco me ha ido mal y he logrado tener trabajo siempre en temas que me han gustado, y en los cuales he aprendido mucho. Presiento que si no me siento bien, mi relación de pareja va a tener problemas. 

Es por esto que estoy considerando que será mejor? lo primero que pensé fue hacer un PhD en Derecho. Desde que terminé la maestría había querido hacer uno, siempre decía que en mi ejercicio profesional estaba buscando "el tema", que esa era la razón por la cual iba a los lugares más incógnitos de este país. Incluso ya apliqué en una universidad. 

Pero pensando un poco a largo plazo, luego de un doctorado cual sería mi trabajo? un doctorado me concentra en la academia, realmente es lo mío? pensando y pensando lo que me gusta hacer, y recordando mis decisiones cuando volví al país con maestría en mano, no busqué oportunidades en la academia. Siempre pensaba que era mejor tener algo de práctica, para luego tener algo que enseñar... y me quedé en la práctica. 

Entonces miremos las posibilidades de ejercer el derecho en Canadá: 
1. Homologación, pasantía y acceder a la Barra.
2. Estudiar un LL.L, pasantía y acceder a la Barra.

Después de escuchar a Alfredo , en Los Ziegler, y siguiendo su consejo, creo que es mejor estudiar el LL.L. 

Ahora la pregunta es cual? Hay una diversidad de opciones, en la francofonia canadiense:

Universidad de Ottawa, se puede aplicar para derecho civil, para common law o para el programa nacional, en el cual estudias primero common law y luego un año de derecho civil o viceversa y sacas un LL.L y un J.D. Dícese de una licencia en derecho civil para la primera civil y un (Juris Doctor) licencia en common law para la segunda.

UQAM. Université de Quebec à Montreal, U de Montreal y Laval, continuarán en el siguiente post.


MarcelaNatalia




Navidad a la colombiana y a la canadiense


En este proceso de migración y de enamoramiento de mi corazón canadiense hemos podido vivir dos navidades en Colombia, y ninguna en Canadá, este año vamos por la tercera en Colombia, por ahora les cuento como vamos:

1.       Desde el 16 de diciembre hacemos el pesebre y rezamos la novena hasta el 24. Para mí esta tradición permite la unión con los vecinos y la familia, pues en cada casa se hace el pesebre y cada uno de los nueve días se va a una casa diferente, allí se hace un refrigerio para los y las asistentes. Hace algunos años, se hacían novenas bailables, es decir, rezamos rápido para luego estar de rumba nueve días antes de navidad! A él le parece demasiado loco esto de cantar a grito herido el “tutaina tuturumaina”, pero ya se está animando y me pregunta: cuando estemos en Canadá será así? Y yo le contesto: claro! Me uniré con la tropa latina para ir de casa en casa y cantar a grito herido “antón tituriruriru”, son mis mas serios y claros planes ji ji.
N
También decoramos un arbolito de plástico, según he leído en algunos blogs el arbolito en Canadá es cortado y es un árbol de verdad... bueno nosotros tenemos nuestro árbol de plástico desde el primogénito hasta que el menor de la familia cumple su mayoría de edad, lo guardamos el 6 de enero y lo sacamos los 16 de diciembre caaaada año.

2.       Normalmente en Colombia celebramos la navidad el 24 de diciembre por la noche, tenemos una cena de navidad, que dependiendo de la región y del bolsillo puede ser lechona, tamal, lomo de cerdo, pavo, pollo o en fin cualquier plato que nos haga sentir que es una fecha especial.  Para él es importante el 25, la comida es el 25 comenzando por un desayuno especial y por abrir los regalos  (se me olvidaba contar que en Colombia damos los regalos a las 12 del 24, aunque creo que en algunas regiones del país también los dan al otro día), luego un almuerzo especial y la reunión en familia.
3.       Es una ocasión para reunirnos en familia, la primera navidad que viví fuera de Colombia, fue muy duro, y cada vez que debo hacerlo no puedo evitar la nostalgia al no estar con mis papás en esta fecha.    Ese día nos emborrachamos y normalmente el 25 estamos pasando el guayabo (resaca). Mi corazón canadiense  estaba muy decepcionado el 25, ya que todos estábamos enguayabados y no nos interesaba hacer comidas especiales, para nosotros el rito navideño se había cumplido el 24 en la noche.

    Conclusión yo extraño mi familia el 24 en la noche y él la extraña el 25 todo el día.

Tratando de encontrar un punto medio, hemos decidido que hacemos comida especial en la noche del 24, hacemos novenas, pero no bebemos tanto el 24 para poder hacer un desayuno especial el 25 y porque no un almuerzo con su familia cuando estemos en su país.
Alguna sugerencia para conciliar las nostalgias mutuas? Alguna otra diferencia? 


Migrar por amor


 Nuevamente estoy metida en la migración, esta vez por la mejor razón de todas: el amor. Pues si queridos y queridas, estoy enamorada y perdidamente, tanto que voy a cambiar de país y además la decisión no es tan difícil.

Una que se las da de mujer independiente, y tiene amigas igualitícas, tiene que someterse a preguntas como: y porque eres tu la que tiene que irse de su país? porque él no se viene a vivir acá? . Entonces es cuando empiezo a aclarar, que de todas maneras yo ya había pensado en algún momento hacer un doctorado, que es una buena oportunidad, que de pronto cuando termine el doctorado volvemos a Colombia...

Pero no nos digamos mentiras, me gusta mucho viajar, tanto que sali de mi país para estudiar el master, viviendo fuera tres años y medio, y luego cuando volví, no he vivido en un solo lugar más de dos años. Por lo tanto, viajar para mí ya no es novedad, la novedad es quedarme quieta y enamorada... por eso mi migración esta vez si es en serio y debo pensar como me voy a adaptar a ese nuevo país.

Mientras tanto y para no sentirme tan solita en esta decisión he encontrado algunos links de artículos que tratan este tema, dos de investigaciones españolas y una suiza:

1) Parejas en el espacio transnacional: Los proyectos
de mujeres que emigran por motivos conyugales. Yolanda Bodoque Puerta y Montserrat Soronellas. http://migracion.jornada.com.mx/cronicas/migraciones-por-amor.

Esta investigación me gustó mucho, me parece respetuosa, me ayuda a contemplar las posibilidades de dificultad que voy a enfrentar, como la falta de redes familiares para educar los hijos que quiero tener con mi compañero, y me confronta con la realidad de muchas mujeres para las cuales la vida no es color de rosa, no es que la mía sea demasiado rosadita, pero al menos optimismo si hay mucho.

2) Migrantes por amor. La búsqueda y la formación de parejas transnacionales. por Jordi Roca Jirona. 2007.  http://redalyc.uaemex.mx/pdf/623/62320303.pdf
Esta me pareció mas impersonal, por eso me pareció un poco aburrida de leer, aunque sobretodo habla del turismo sexual y el turismo romántico, como no tiene que ver mucho con la situación que estoy viviendo, ha sido interesante a modo de información.

3) Migración a Suiza por amor.  http://www.swissinfo.ch/spa/Portada/Archivo/Migracion:_a_Suiza_por_amor.html?cid=4267918

Esta es una historia contada desde el lado del norte y desde una mujer, para que vean que los hombres también migran por amor, y también son catalogados de como utilizan a la pobrecita mujer, esta pareja ha tenido que demostrar con el tiempo y el esfuerzo, y bueno sin importarle mucho el que dirán, que en realidad estaban juntos por amor.

Cuando viví en Suiza, tenía una amiga peruana que estaba casada con un suizo, se habían conocido en Perú, estaban allí porque ella estaba estudiando y me contaba que aún casados, funcionarios del Estado suizo un día les llegó a las 7 de la mañana para comprobar que ella abría en pijama y el esposo estaba durmiendo en la misma cama. Por eso comprendo a la suiza de la historia, casada con un cubano y todos los estereotipos que ha tenido que sufrir y también me gustaría conocer los resultados de su investigación.

Por ahora no los aburro más con mis búsquedas literarias.

Marcelanatalia

Carta para el Coronel



Codazi, Cesar, 13   de febrero de 2007

Respetado Coronel
Hace años que le escribo, tal vez esta sea la última carta, tal vez sea la primera, sin embargo, sepa Usted que hace años le escribo. Recuerda ese octubre de 1987 cuando nos encontramos por primera vez en el muelle?, Usted esperaba por leer una carta y yo comenzaba a escribirlas. Recuerdo que me dijo que la lluvia le sabía a soledad.

Hoy 20 años después, la lluvia continua, parece alimentar esta sierra que hoy nubla la mirada y que se encuentra inundada de muertos y recuerdos. Acabó de escribir para ella mi última carta. Tal y como se lo prometí a Usted, en octubre de 1997, cuando con su presencia, sembró en mí la pregunta acerca de ¿qué hacer para silenciar los gritos callados de las personas que como Usted susurran una orfandad que les ha dejado sin hijos?.

Esta última carta tal vez nunca llegué, tengo la seguridad que no llegará, sin embargo, tal y como Usted me enseño, la dignidad en este país no se come pero alimenta. Ella estaba sentada en el planchón de madera que para el efecto esa tarde servía de asiento para las treinta y cuatro personas que nos acompañaban y como las otras treinta y tres, ella esperó su turno ante nosotros infelices escribanos con pretensión de redentores. Ella como Usted a diario alimentaba algo, claro no era un gallo, sólo a un coronel como a Usted se le ocurre fincar en un gallo de pelea la dignidad. El pico y las plumas de esta mujer, se resumían en una carpeta con la foto de su hijo y la denuncia de su desaparición.

Tal y como Usted, ella lleva esperando una carta desde hace 9 años, una carta en la cual alguien le cuente de su hijo; del hijo que según su decir día tras día que se moja en la Sierra. Está segura que su hijo vive abrazado por la tierra de esa gran montaña que ahora nos cobija, que nos separa del mar y de Venezuela. Sin embargo, ella espera una carta que le cuente que la carne de su hijo ya no existe para poder dormir tranquila y que sus huesos han sido rescatados del purgatorio para ser enterrados dignamente en un cementerio.

Pero se lo prometí Coronel, y una promesa es una promesa así se tengan setenta años o siete. Entonces me dispuse a redactar en ese lenguaje extraño que  confunde, un memorial dirigido a la Fiscalía,  le explique que se llama derecho de petición. Si Usted la viera coronel, le juro que sentiría ganas de ir a fiar un sombrero y quitárselo delante de ella, ese gesto que Usted toda la vida se ha negado a realizar pero que en este caso la humildad y fortaleza de esta mujer exige.

Tendrá 70 años, sus ojos se refugian en la montaña, viste una falda y una blusa ajados por el tiempo pero llevados con dignidad, los otros treinta y tres la miran, a su espalda parlotean y en voz baja le gritan a la cara que es evangélica, ella que nunca ha usado pantalón porque su religión se lo prohíbe, los mira y continua, se acerca y tal y como Usted lo hace con su compadre, eleva la mirada y con un “hasta luego” les devuelve el rumor.

Sus pies están cansados pero su corazón guarda la esperanza, ha desenterrado un esposo, un cuñado y un sobrino, como en las novelas de García Márquez, tras cada una de las muertes, ella soñaba con el lugar donde fueron enterrados y como sólo ocurre en Macondo, ella despertaba, los buscaba y daba fin a la pesadilla de la desaparición de los seres queridos que le fueron arrebatados de su casa uno a uno. Sólo le restaba su hijo para morir en paz. Pero para ella, él habitaba en esa montaña llamada Sierra Nevada de Santa Marta, esa montaña en donde las lágrimas que nadie podía llorar por el miedo, en las noches el calor evaporaba y llevaba al cielo y en el día la lluvia las depositaba en el suelo de la Sierra como flores que los vivos llevan a la tumba de los muertos.

Coronel, con esta última carta deseo confesarle lo que todos saben en este país pero nadie habla, y es que  Usted si tiene quien le escriba. He conocido, madres, hermanas, hijos, esposas, abuelas y hasta vecinos que tendrían tanto que contarle, sólo que como en este país el tiempo, se limita por campanas que censuran y las horas se remplazan por estados de sitio o de conmoción interior, entonces la burocracia, nunca ha encontrado tiempo para enseñar a escribir y las historias se transforman en leyendas cuya voz se debilita y en las ciudades sólo se escuchan susurros, susurros que a diario forman cinturones de miseria.

Cómo Usted, ellos creyeron un día en la dignidad, y como Usted se han quedado solos, como los muertos del cementerio. Uno a uno les han desterrado, en vida o con la muerte. Ya no se escucha hablar de copartidarios, ese es un lujo que sólo se daba en su tiempo Coronel. Ellos comenzaron su éxodo con la única identidad del miedo, porque las campanas tocaron más de 12 veces y ya no comprendían que debían hacer, porque los papeles escondidos que Usted cargaba en sus bolsillos se multiplicaron y se borró toda ideología, ahora sólo queda el silencio.

Sus historias le vendrían bien Coronel, en este país donde los periódicos conjugan la palabra censura con la palabra publicidad y llenan de vacio páginas enteras, Usted se sentiría revitalizar con tantas voces que como Usted, sólo esperan una carta, una comunicación que nunca llegará y que ahora ya no llaman carta sino reparación, y tal y como le dijo su abogado, cada presidente, aconsejado por su cada ministro que a la vez es asesorado por  cada funcionario, cambia de lugar los papeles para no cambiar nada.

Ahora yo he crecido Coronel, y como lo dijera su  mujer un día, me cansé de tanta resignación y dignidad, por eso le escribo por última vez y aunque Usted hoy está muerto como muerta esta la mujer a quien le hice mi última carta, le escribo porque sé que se alegrará de recibirla, Usted y yo y algunos otros hemos desandado pasos, que ya no podremos olvidar, pasos que nos condenan a vivir en el mundo de ciegos voluntarios, pasos que en las mañanas me hacen sentir el frio del purgatorio y en las noches cuando sueño como aquella mujer, me abrazan en el fuego de la angustia de no haber podido hacer más por aquellos que con sus historias le hubieran devuelto a la vida, Coronel.

Hoy he comprobado por mi misma que en Europa, a pesar de transcurridos los años y comenzar un nuevo siglo, aún no se entiende el problema, tal vez ya no centran la mirada en un hombre de bigotes, con una guitarra y un revólver, ahora han decido leer nuestra realidad desde algo que llaman institucionalidad, pero Coronel, ¿Acaso en su pueblo, o en los pueblos que yo recorrí eso existe?, ¿Acaso no es la falta de institucionalidad de lo que se alimentan los políticos de este país?, ¿Acaso no es por la ausencia de instituciones que las cartas que Usted espera se han convertido en indemnizaciones que nunca llegan y  convierten en mendigos dignos a las personas?, ¿acaso no es el silencio la institución que reina por estas tierras?.

 Mi querido Coronel, hoy ya no es hoy, porque mi vida se detuvo en el momento en el que feché esta carta, ahora vago, sobrevivo día a día, intento no perderme. Me encuentro lejos, extraño su lluvia de octubre, aquí las lágrimas se congelan y se convierten en copos de nieve que pintan el paisaje. Extraño  esos aguaceros que mojan con fuerza, que empapan el alma, que renuevan la desdicha, la soledad y la esperanza.

Su compadre hoy se reproduce en el país que miro a la distancia, como un pulpo que extiende sus tentáculos, compra conciencias, derriba los muelles y las oficinas de correo, como si quisiera acabar con la esperanza. Aquí a ese pulpo le llaman clientelismo y a veces hasta se atreven a decir que eso beneficia la democracia. Entonces me pregunto, ¿Será que esa Nación y esa ciudadanía por la que Usted luchó en la guerra y  por la que yo entregué casi diez años de mi vida, existe?, o tal vez ¿Sea un mensaje que como sus cartas sólo sirve para hacernos levantar cada viernes con la esperanza de soñar algo que nunca ha de llegar?.


A diario, en las calles de esta ciudad, veo ancianos que en sus recuerdos guardan a un general de apellido Franco, el cual seguramente dejo sin respuesta las cartas que le escribían, porque los generales como él no gustan de la memoria. Yo por lo pronto, guardo un coronel que creyó en sus sueños, en que no obstante, el olvido al que fue condenado, sigue vivo en las páginas de alguien que creyó imaginarlo un día, sin darse cuenta que hasta los escritores son imaginados por la necesidad de no guardar silencio.

Coronel, espero que esta carta que nunca llegará, llegue. De mierda no se vive demasiado, yo he visto deambular por calles a mujeres, hombres, ancianos y hasta niños que se han convertido en fantasmas, pero Coronel, sepa Usted que en esta inanición no estaba sólo, que los fantasmas son despojados de la corporeidad y de su voz  pero no de la capacidad de asustar y eso es lo más aterrador.

Ahora los espectros han comenzado a levantar la tierra, las miradas están centradas en las calaveras, en los huesos, en las perforaciones de bala…, la mierda toma forma de anatomía humana y de nuevo olvida a los vivos que esperan no un cuerpo, sino noticias de un ser querido. Pronto nadie podrá callar las historias nunca escritas, sin embargo, el cielo estará tan cargado de gris, que con esfuerzo entenderemos las gotas que golpean nuestro ventana, y sólo pocos atravesaran la plaza y se permitirán sentir el agua, tal y como Usted lo hizo para ofrecer un pésame.

Hasta luego Coronel, ahora cierro mi ventana porque los fantasmas comienzan a atormentarme, o tal vez, porque nunca lo han dejado de hacer. 

Liliana Rincón

Solidaridad con Silvia Saucedo



Quiero contarles de una compañera: Silvia Saucedo

Fuimos compañeras de la primera "Caravana por la Paz" en Chiapas Mexico, que habia salido desde Canada. Compartimos varios meses en la selva.


Luego no supe más de ella, hasta que aparece en los periodicos, que había sido capturada en CHOLUTECA, Honduras, donde fue torturada tremendamente.


Estando yo en Argentina, mi país natal, escribí una carta al presidente de ese país pidiendo por su liberación y traslado a su país de origen, y a Silvia dandole fuerzas para que resista y esta es la repuesta de Silvia, en una carta de lectores del diario "La Jornada" del 22 de noviembre de 1995;

"A los 600 firmantes"


                            "Queridos amigos:Hermanos de las causas justas, quiero agradecer el apoyo que me brindaron con sus firmas por mi liberación y traslado a México.


Cuando me vi de repente en este presidio, sentí una nostalgia que me consumía por mi país, por mi gente, me sentí tan sola y desamparada pero, de pronto una luz me ilumino y fue ese grito de ustedes, ese "NO ESTAS SOLA" que hizo que naciera en mi la esperanza de que se hiciera justicia en mi casa. Ahora a mi me toca sentir el apoyo de mi gente, tal vez es la recompensa que trae el trabajo por la PAZ, POR LA JUSTICIA Y POR LA IGUALDAD.


Agradezco nuevamente su apoyo esperando hacerlo personalmente muy pronto"
                                                                                                                         Choluteca, Honduras
                                                                                                                         Sivia Saucedo Suarez


En el año 1997, estando nuevamente en México,DF me entero de la liberación de Silvia, con mucha dificultad consigo el numero de su tel., llamé de inmediato, pero las personas que me atendian, tenían mucho miedo, asi que me pidieron por favor que no llamara más, despúes de insistir durante dos meses, le dejé yo un tel para que se comunique cuando ella lo crea conveniente. AL FIN LLAMÓ yo no sabia que decir, estaba tan emocionada que quedamos en encontrarnos en la salida del metro Basilica. Con tal mala suerte que en ese momento había muchos soldados y policias, la alcance a ver de lejos y subirse rapido al metro, me vio me hizo un pequeño gesto con su cabeza.


Llore...llore con mucha impotencia por tanta injusticia...rengeaba y su cara llena de cicatrices.

Despues me entero que le quemaron con ácido, además tenía el craneo fracturado, en su pierna...no se.

Querida hermana Silvia este pequeño homenaje, es en tu recuerdo, no se donde estarás pero un abrazo de tu amiga en lucha
                                                                                                                          
 LA CHE DESDE EL CONO SUR ARGENTINA
                                                                                                                          
ROSARIO PROVINCIA DE SANTA FE

Sobreviviendo...

Nota de la editora: En una rápida búsqueda en google sobre Silvia, sólamente encontré éste link http://edicola.unionesarda.it/Articolo.aspx?Data=19950918&Categ=3&Voce=1&IdArticolo=38169
Es triste que con tanta información que circula actualmente, la historia de Silvia no sea denunciada, agradezco a nuestra compañera CHE, por contarnos y expresamos nuestra solidaridad con Silvia, esperando contribuir al No Olvido.

Desde las Francias nos escribe Pat


Mi viaje a este pais me dejo con un sentimiento de soledad profunda por la simple razon que fué una confrontacion conmigo (disculpenme si no se dice de esta forma) misma.Al mismo tiempo esta soledad es constructiva................porque tejer lazos,compartir historias de vida y sentir el calor, la fuerza de las mujeres y la de ustedes , la solidaridad es un regalo.Me hace falta la caminata hacia Guanacas.........................y el paisaje una MARAVILLA

El apunte de Martta



La curiosidad me llevo a recorrer rincones inesperados de nuestra tierra, a fundirme con la naturaleza a travéz de esfuerzos inusitados y gozosos.
Me llevó a desaparecer mi propia estructura en el encuentro con el otro.
Miro al hoy atrás y cada paso, cada instante, me trae un sentimiento nacido al calor de la búsqueda, me llevó primero a mis orígenes…y caminé y recorrí muchas veredas de esta tierra que me albergó, me reveló muchos secretos y me llevó al encuentro con lo que viven más cerca de ella.

El porqué de este blog

foto tomada de: http://sobreturismo.es/2008/11/09/manual-para-viajeras-de-sandra-canudas/
Después de algunos años viajeros, viviendo en diferentes lugares desde la gran metrópoli hasta "pueblo perdido" en entre la sierra y el mar, algunas veces tengo inconvenientes de identidad, no sé bien si me gusta el frío o el calor, si la playa o la montaña, si la ciudad o el campo, si prefiero estudiar o trabajar, porque en realidad... todo me gusta! a todo le voy encontrando el lado bueno y a pesar de sus defectillos el gusto va avanzando.

Sin embargo, el problema identitario también va aumentando, hago buenos amigos y amigas que luego con el tiempo aunque el cariño persiste la identidad se va perdiendo, es por esto que como contaba en el post anterior, un día en un viaje de tantos, en un viaje de encuentros y re-encuentros, conocí otras mujeres como yo, que han estado un poco de aquí para allá, las he invitado a esta reflexión en colectivo, de como la vida nos va llevando poco a poco a una trasgresión inesperada... el dejar de ser "la niña de la casa" para comenzar a ser una "mujer de mundo".


http://www.youtube.com/watch?v=5Hq7CkVL4jo 

P.D. Ah! primero nos llamábamos mujeres nómadas... pero en blogger ya existe un blog así... lo intentamos en wordpress... pero no me fue muy bien alimentándolo y para las compañeras era difícil verlo... vamos a ver si nos va mejor con mujeres itinerantes! 

Aquí vamos!

Una tarde iluminada, después de una caminata, en un lugar arropado por las montañas y los sueños de campesinos, campesinas e indígenas como lo es la Biblioteca de la vereda de Guanacas (municipio de Inzá – Cauca. Colombia), estábamos hablando de nuestras vidas, como habíamos llegado hasta allí y… todo lo que nos faltaba por recorrer… es de ahí de donde surge Mujeres Nómadas.
Un grupo de itinerantes que se encuentran apoyando a las Mujeres del Comité de Inzá en su lucha de no violencia contra las mujeres,  por la igualdad en la cama, en la casa y en la calle, por la soberanía alimentaria y tantas luchas que pueden tener las mujeres campesinas organizadas en su vida cotidiana.
Nosotras? que somos? estamos en esas… por ahora lo que podemos contar, son las cosas que tenemos en común: mujeres viajeras, solidarias con las causas de las mujeres y con toda causa que pretenda la igualdad, la resolución pacífica de conflictos y por supuesto: la libertad! que es la que nos ha permitido viajar y viajar y viajar y conocernos en un viaje.